
14/3/10
23/7/09
27/5/09
SIN EDICIÓN.
Jamás entenderías ni comprenderías lo que yo siento
o lo que yo pienso, y cuánto quisiera que sí pudieras.
Pero es tan simple como que tus años, bastante más que los míos,
te han hecho uno terco, obstinado y orgulloso.
Nunca conté los días, ni las horas que estuve junto a ti
(porque no era necesario)
Viví intensamente contigo
supe volar, y tú sólo caminas.
Apareciste de la Nada, como un extraño más,
despertaste en mi cama y sin saber tu nombre me reí.
Como si nos riéramos siempre, de ti de mi, y de los demás.
La verdad, es que para otros, tus intenciones siempre estuvieron
un poco mal de la cabeza, no podían comprender, se preguntaban
Por qué ? Yo sí, yo comprendía. Y lo peor y quizá mejor, es que detrás de esas intenciones
siempre estuvieron unas palabras gloriosas. Y qué más podía pedir ?
La mejor respuesta y el más romántico fin, que justificaba cada acto que salía de ti.
Y sin siquiera conocerte, (porque analizando los días y el tiempo, quizás
fueron sólo un par de semanas)
Sentía que lo sabía todo, nunca necesité mayores explicaciones, aunque las pidiera.
Pues si lo hacía pasaría común y corriente, pero no las quería.
Entendí cada vez que imprecabas contra mi.
E increpaba contra ti.
Llegamos a la cima, o por lo menos yo llegué, creo que sin ti,
y tuve que bajar, como lo estoy haciendo ahora, como lo hago
en vísperas de un nuevo amanecer, que claramente no sé si vendrá.
O si será tan bueno como tú esperabas que lo fuera.
Siempre fue tan simple, siempre fue tan cuantitativo para ti
semanas, días, horas, el tiempo hacía la intensidad.
Disfrutaba ver tu taza y la mía de té a la mitad esperando por un poco de agua fría;
y verte comer con una sonrisa gigante, sentirte como en tu casa, aunque yo nunca conocí la tuya.
Esa forma particular de besar, de tocar y mirar, que cada tarde de Mayo me hizo tan bien.
Tus bromas detestables y los retos de Papá, sólo puedo seguir riendo, como cuando lo hacía junto a ti y es imposible olvidar el desorden de mi pieza, y tus palabras bastante extrañas.
(Nuestros tonos!!) Oh, nuestros tonos amor mío.
No me pidas que entienda tus razones, porque ciertamente para mi
No son razones. Son sólo excusas y prefiero comprenderlas así, (es menos doloroso).
Fui feliz al verte entrar por mi puerta,
Y ahora estoy realmente triste por verte salir por la misma.
(llegaste como un extraño a esta pequeña vida,
y te fuiste como uno, dejando profundas huellas).
(Un día después;
Mayo 26
un día antes
Mayo 28)
o lo que yo pienso, y cuánto quisiera que sí pudieras.
Pero es tan simple como que tus años, bastante más que los míos,
te han hecho uno terco, obstinado y orgulloso.
Nunca conté los días, ni las horas que estuve junto a ti
(porque no era necesario)
Viví intensamente contigo
supe volar, y tú sólo caminas.
Apareciste de la Nada, como un extraño más,
despertaste en mi cama y sin saber tu nombre me reí.
Como si nos riéramos siempre, de ti de mi, y de los demás.
La verdad, es que para otros, tus intenciones siempre estuvieron
un poco mal de la cabeza, no podían comprender, se preguntaban
Por qué ? Yo sí, yo comprendía. Y lo peor y quizá mejor, es que detrás de esas intenciones
siempre estuvieron unas palabras gloriosas. Y qué más podía pedir ?
La mejor respuesta y el más romántico fin, que justificaba cada acto que salía de ti.
Y sin siquiera conocerte, (porque analizando los días y el tiempo, quizás
fueron sólo un par de semanas)
Sentía que lo sabía todo, nunca necesité mayores explicaciones, aunque las pidiera.
Pues si lo hacía pasaría común y corriente, pero no las quería.
Entendí cada vez que imprecabas contra mi.
E increpaba contra ti.
Llegamos a la cima, o por lo menos yo llegué, creo que sin ti,
y tuve que bajar, como lo estoy haciendo ahora, como lo hago
en vísperas de un nuevo amanecer, que claramente no sé si vendrá.
O si será tan bueno como tú esperabas que lo fuera.
Siempre fue tan simple, siempre fue tan cuantitativo para ti
semanas, días, horas, el tiempo hacía la intensidad.
Disfrutaba ver tu taza y la mía de té a la mitad esperando por un poco de agua fría;
y verte comer con una sonrisa gigante, sentirte como en tu casa, aunque yo nunca conocí la tuya.
Esa forma particular de besar, de tocar y mirar, que cada tarde de Mayo me hizo tan bien.
Tus bromas detestables y los retos de Papá, sólo puedo seguir riendo, como cuando lo hacía junto a ti y es imposible olvidar el desorden de mi pieza, y tus palabras bastante extrañas.
(Nuestros tonos!!) Oh, nuestros tonos amor mío.
No me pidas que entienda tus razones, porque ciertamente para mi
No son razones. Son sólo excusas y prefiero comprenderlas así, (es menos doloroso).
Fui feliz al verte entrar por mi puerta,
Y ahora estoy realmente triste por verte salir por la misma.
(llegaste como un extraño a esta pequeña vida,
y te fuiste como uno, dejando profundas huellas).
(Un día después;
Mayo 26
un día antes
Mayo 28)
10/5/09

Mis pies están fríos,
y mis manos
y mis labios,
y mis rodillas
y mis codos,
y mi nariz
y mis orejas.
*Un día de invierno no alumbra,
(una noche de cuerpos Sí)
*Un día de verano encandila
(una noche quema)
El invierno es más mi Verano
y el Verano más mi invierno.
Cuando nos abrazamos, en el invierno, sentimos más calor.
y en el Verano, No sentimos. Sólo queremos despegarnos.
Estar más solos, más ligeros y más odiosos.
Por eso sin duda alguna prefiero mil o más que mil y millón
de veces el Invierno. Porque puedo mucho más;
Calentar mis pies
y mis manos,
y mis labios
y mis rodillas,
y mis codos
y mi nariz,
y mis orejas.
Como una hembra calentando a sus cachorros,
Como dos vagabundos en la calle,
Como mi té con agua fría,
Así quiero,
quiero así.
Dormirme contigo,
como enredaderas dándonos calor,
con un cariñito en las piernas,
mis pies junto a tus pies,
abrazados como dos chicles
y despertar en nuestro amado y dulce
verano.
(Ele)
1/5/09
&%%$#/()/(#435%$%$%$
Mi mamá me dijo:
Que no podía rayar mis manos,
Que no podía comer con la boca abierta,
Que debía sentarme con las piernas juntas,
Que no debía fumar en la calle,
Que nunca, Nunca, llevara una botella de cerveza en mis brazos,
Que no dijera garabatos....
Porque todo eso,
NO lo hacen las Señoritas!!
Y quién PUTA dijo que YO quería ser una SEÑOrita?¿?
Que no podía rayar mis manos,
Que no podía comer con la boca abierta,
Que debía sentarme con las piernas juntas,
Que no debía fumar en la calle,
Que nunca, Nunca, llevara una botella de cerveza en mis brazos,
Que no dijera garabatos....
Porque todo eso,
NO lo hacen las Señoritas!!
Y quién PUTA dijo que YO quería ser una SEÑOrita?¿?
26/4/09
Inevitablemente tengo que mirarte,
un poquito más abajo.
Tu cinturita casi imperceptible.
El bultito casi notorio.
A veces un poquito más arriba.
La erección de tus suaves tetillas,
esos dos puntitos que marcan el relieve de tu camisa cuadrillé.
Y tu bigote, oh sí, tu bigotito si que mata.
A mi me mata.
Me hace sentir un poquito más, más, más...Maaaaaaás!! ahh!
[descanso]
Tus manos si que tienen bien marcadas esas líneas, y ásperas,
que prácticamente o casi literalmente me provocan cierto grado,
casi ínfimo, más íntimo diría yo,
de TERNURA.
Absolutamente inconfundible tu olor,
reconozco tu olor; tu sudor, tu cuerpo, tu pelo.
El de tu sexo por encima de todos.
El de tu cuello, ése, sigue siendo el más especial.
Es el que tengo en mi nariz en todo momento.
Y como un perro reconoce su hueso, así mismo,
levanta la pata para mearlo, marcando su propio,
indiscutible,
totalmente perceptible olor.
Cómo podría olvidar tu cuello? más que tuyo mío,
como un perro, (ya dije),
como mi olor en tu olor,
como un aroma incomparable e implageable.
Mi corazón vulnerable
bombea más fuerte.
Y cuando tu cuello está cerca
mis secreciones aumentan en un 200, 300,
400 % y mi olfato como el de un Lobo se agudiza
y eventualmente mis pezones se marcan en tu camisa cuadrillé.
Solía frotar mi nariz por MI- TU cuello,
para sentir, casi agonizante,
nuestro aroma.
Con el estómago apretado.
Brota una lágrima de mi ojo.
Todo sentir disminuye;
NO RECONOZCO "ESE" OLOR.
un poquito más abajo.
Tu cinturita casi imperceptible.
El bultito casi notorio.
A veces un poquito más arriba.
La erección de tus suaves tetillas,
esos dos puntitos que marcan el relieve de tu camisa cuadrillé.
Y tu bigote, oh sí, tu bigotito si que mata.
A mi me mata.
Me hace sentir un poquito más, más, más...Maaaaaaás!! ahh!
[descanso]
Tus manos si que tienen bien marcadas esas líneas, y ásperas,
que prácticamente o casi literalmente me provocan cierto grado,
casi ínfimo, más íntimo diría yo,
de TERNURA.
Absolutamente inconfundible tu olor,
reconozco tu olor; tu sudor, tu cuerpo, tu pelo.
El de tu sexo por encima de todos.
El de tu cuello, ése, sigue siendo el más especial.
Es el que tengo en mi nariz en todo momento.
Y como un perro reconoce su hueso, así mismo,
levanta la pata para mearlo, marcando su propio,
indiscutible,
totalmente perceptible olor.
Cómo podría olvidar tu cuello? más que tuyo mío,
como un perro, (ya dije),
como mi olor en tu olor,
como un aroma incomparable e implageable.
Mi corazón vulnerable
bombea más fuerte.
Y cuando tu cuello está cerca
mis secreciones aumentan en un 200, 300,
400 % y mi olfato como el de un Lobo se agudiza
y eventualmente mis pezones se marcan en tu camisa cuadrillé.
Solía frotar mi nariz por MI- TU cuello,
para sentir, casi agonizante,
nuestro aroma.
Con el estómago apretado.
Brota una lágrima de mi ojo.
Todo sentir disminuye;
NO RECONOZCO "ESE" OLOR.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





