27/5/09

SIN EDICIÓN.

Jamás entenderías ni comprenderías lo que yo siento
o lo que yo pienso, y cuánto quisiera que sí pudieras.
Pero es tan simple como que tus años, bastante más que los míos,
te han hecho uno terco, obstinado y orgulloso.

Nunca conté los días, ni las horas que estuve junto a ti
(porque no era necesario)
Viví intensamente contigo
supe volar, y tú sólo caminas.
Apareciste de la Nada, como un extraño más,
despertaste en mi cama y sin saber tu nombre me reí.
Como si nos riéramos siempre, de ti de mi, y de los demás.
La verdad, es que para otros, tus intenciones siempre estuvieron
un poco mal de la cabeza, no podían comprender, se preguntaban
Por qué ? Yo sí, yo comprendía. Y lo peor y quizá mejor, es que detrás de esas intenciones
siempre estuvieron unas palabras gloriosas. Y qué más podía pedir ?
La mejor respuesta y el más romántico fin, que justificaba cada acto que salía de ti.

Y sin siquiera conocerte, (porque analizando los días y el tiempo, quizás
fueron sólo un par de semanas)
Sentía que lo sabía todo, nunca necesité mayores explicaciones, aunque las pidiera.
Pues si lo hacía pasaría común y corriente, pero no las quería.
Entendí cada vez que imprecabas contra mi.
E increpaba contra ti.
Llegamos a la cima, o por lo menos yo llegué, creo que sin ti,
y tuve que bajar, como lo estoy haciendo ahora, como lo hago
en vísperas de un nuevo amanecer, que claramente no sé si vendrá.
O si será tan bueno como tú esperabas que lo fuera.
Siempre fue tan simple, siempre fue tan cuantitativo para ti
semanas, días, horas, el tiempo hacía la intensidad.
Disfrutaba ver tu taza y la mía de té a la mitad esperando por un poco de agua fría;
y verte comer con una sonrisa gigante, sentirte como en tu casa, aunque yo nunca conocí la tuya.
Esa forma particular de besar, de tocar y mirar, que cada tarde de Mayo me hizo tan bien.
Tus bromas detestables y los retos de Papá, sólo puedo seguir riendo, como cuando lo hacía junto a ti y es imposible olvidar el desorden de mi pieza, y tus palabras bastante extrañas.
(Nuestros tonos!!) Oh, nuestros tonos amor mío.

No me pidas que entienda tus razones, porque ciertamente para mi
No son razones. Son sólo excusas y prefiero comprenderlas así, (es menos doloroso).
Fui feliz al verte entrar por mi puerta,
Y ahora estoy realmente triste por verte salir por la misma.


(llegaste como un extraño a esta pequeña vida,
y te fuiste como uno, dejando profundas huellas).










(Un día después;
Mayo 26
un día antes
Mayo 28)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

weeeena washis
pucha siempre me paso rollos de pelicula cuando te leo...
jaja como si fueran cortometrajes,
este escrito es como las pelis
de lars von trier, todo fluye y sale como sale no mas, pero sale bien =)
jaja
ya loka saludos y besos
ojalá nos veamos a la noche
chauuuu

Anónimo dijo...

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